Toda concepción educativa tiene su cimiento en una determinada visión del ser humano: origen, esencia y finalidad. En consecuencia estamos los docentes llamados a buscar con humildad esa real verdad que anida en lo más profundo de nuestra naturaleza.
Para nosotros como formadores de conciencia, que no sólo nos ocupa de cubrir la necesidad de organizar la cultura, sino en desarrollar la parte normativa del ser humano...esta restauración se convierte en una misión constante.
La falta de compromiso y respuestas a las necesidades de los problemas sociales, se convierte en un verdadero indicador de cómo se concibe la educación y cómo se aprecia la antropología filosófica de cada uno de los docentes de aula, asi como también se encuantran implicados los medios de comunicación social, que lejos de ofrecer programas de formación y educación, revierten su papel con sistemas hedonistas y mercantilistas donde difunden una falsa antropología que desencadena en presa fácil para muchos niños y jóvenes donde se simplifica la realidad ofreciendo visiones fragmentadas.
Cada día se asiste a la ola de violencia sistemática y organizada...¿cuál es la causa que generan estos problemas?; son muchas las respuestas, sin embargo a modo de tentativa prudente y con conocimiento, el problema está en la familia, como principal agente educativo y socializador; se suman tambien la presencia de algunos docentes carentes de vocación y misión en el servicio educativo, como también se suman los medios de comunicación.
Mientras no se tenga en claro la real dignidad de la persona humana, nunca se podrá acceder al cambio, reconociendo que esta es su esencia inherente y parte consubstancial del ser humano.
No cabe duda que los MCS son elementos eficientes de ciertos aprendizajes que no han sido canaliazados en la escuela.
La Ley de Radio y Televisión Nº 28278, establece: El fenómeno de la educación, cultura y moral de la nación; la protección y formación integral de los niños y adolescentes, asi como el respeto de la institución familiar; la promoción de los valores y la identidad nacional; la responsabilidad social de los medios de comunicación... en esos cuatro aspectos se funda la vocación y misión real de los MCS; pero, ¿por qué no se cumple esta directiva?,¿quien controla la emisión de estos programas, que muchas veces llevan contenidos de violencia?
Si es que en verdad se quiere lograr cambios a nivel de sociedad, hagámoslo bajo la sensación y participación de la realidad de la educación, trabajando de manera comunitaria entre familia, escuela y sociedad(MCS), solo asi se podrá aspirar a una sociedad más digna y justa, logrando que sus miembros trasciendan y alcancen la verdad, verdad que está impresa en la propia naturaleza humana.